Ejercicios Espirituales 2018: al Señor desde el silencio.

“Tengo el corazón repleto de agradecimiento”

Un grupo de treinta jóvenes han vivido en completo silencio el pasado fin de semana en la casa de Cursillos de Cristiandad en San Juan de Aznalfarache. Durante tres días se han dedicado a poner en práctica los Ejercicios Espirituales concebidos por San Ignacio. Para muchos de ellos ha sido su primera vez. Álvaro Pereira, delegado de Pastoral Universitaria, dirigió los ejercicios y acompañó junto con Francisco Durán, delegado de Pastoral Juvenil, y José Antonio Salas a los ejercitantes.

La perspectiva de pasar tres días completos en silencio y, aparentemente, sin hacer nada, puede resultar aburrida, inquietante y sin sentido. No obstante, a pesar del temor a no ser capaces de guardar silencio y a ahogarse frente al misterio de uno mismo, los jóvenes confiaron y se lanzaron a vivir con intensidad unos ejercicios que para unos ha supuesto una toma de contacto muy positiva que les anima a profundizar en su relación con el Señor; para otros han significado un antes y un después: todo es diferente, nuevo; para otros, la toma de una decisión importante en sus vidas.

“Tengo el corazón repleto de agradecimiento. Me llevo esos momentos vividos con el Señor, me quedo con ese Amor en mayúsculas que siente por mí… Han sido unos ejercicios muy especiales para mí por ser los primeros y por conocer también gente joven con ese deseo de Dios. Gracias al padre Álvaro Pereira, por unos ejercicios exquisitos y por ser una persona y un sacerdote maravilloso, que Dios le siga concediendo gracias abundantes. Gracias al padre José Antonio y al padre Quico por acompañarnos también y dirigirnos, sois bellísimas personas ambos. Y por último, quiero agradecer a los jóvenes que estuvieron conmigo, me llevo ¡grandes hermanos! Gracias”. Clara Vega