Juventud y santidad en la Noche de Cultura y Fe: de san Laureano a Ignacio Echeverría

El pasado viernes, un grupo de sesenta jóvenes asistieron a la primera Noche de Cultura y Fe. Para iniciar la temporada de esta actividad, que reitera su éxito en cada nueva edición, se eligió la Catedral de Sevilla y, como hilo conductor de la visita, la «Joven santidad» con motivo del reciente Sínodo de los Jóvenes.

El recorrido estuvo guiado por momentos de oración y cantos, como ya es característico de esta cita. El retablo de san Laureano, obispo de Sevilla con fama de santidad desde su juventud y martirizado por los arrianos; y el Niño Jesús, conocido como el Mudito por la peculiaridad del rezo de su novena, fueron el punto de partida de una Noche de Cultura y Fe que guardaba una sorpresa.

En la Capilla de san Antonio, ante los impresionantes lienzos de Murillo y en torno a la pila bautismal, hubo otro momento de oración en el que los jóvenes renovaron sus promesas bautismales. En el Altar del Jubileo se recordó a san Manuel González, apóstol de los sagrarios abandonados y fundador de las Misioneras Eucaríticas de Nazaret, que en su niñez bailó y cantó ante el Santísimo como seise. A continuación, los jóvenes pudieron contemplar y sobrecogerse ante el Retablo Mayor.

La visita siguió con la Capilla Real ante la Virgen de los Reyes y prosiguió con el Tesoro, la Sacristía Mayor y de los Cálices y el Cristo de la Clemencia de Martínez Montañés para terminar en la Capilla de la Virgen de la Antigua. En esta capilla el matrimonio que acompañó a los jóvenes durante todo el recorrido fue presentado por el delegado: Joaquín Echeverría y Ana Miralles, padres de Ignacio Echeverría, el héroe del monopatín. Su conmovedor testimonio sobre la bondad y sencillez de Ignacio mostró a los jóvenes el auténtico rostro de la santidad.

Te dejamos a continuación las fotos de esa noche.