Convivencia Mutis de final de curso

"compartir estos momentos en familia"

 

El pasado Sábado 10 julio, tuvimos nuestra tradicional convivencia Mutis de final de curso, que tuvo lugar en El Castillo de las Guardas, gracias a la amabilidad y hospitalidad de Juan Guzmán Ivanovich, párroco del pueblo, que nos abrió las puertas de su casa.

Pasamos un día en familia, riéndonos y divirtiéndonos. Tuvimos varias actividades, entre ellas, una gymcana por las calles del pueblo, pero también dejamos paso al momento de oración y reflexión en la misa que allí celebramos.

Despedimos a los Celestinos que terminan este año en la UPO, aunque como solemos decir nosotros, "una vez que formas partes del Mutis, siempre serás del Mutis".

Nos acompañaron antiguos compañeros, ya sea porque terminaron sus estudios y el Señor les puso otros caminos distintos a la UPO o porque sintieron su llamada.
También estuvo con nosotros un autóctono de El Castillo de las Guardas, José Ramón, que ya forma parte de la familia Mutis.

Después de este año tan diferente se agradece el poder compartir estos momentos en familia y damos gracias al Señor por todo lo que nos ha permitido, dentro de las posibilidades, hacer este año.
Seguimos rezando para que el curso que viene sea relativamente normal y podamos volver al césped de la UPO y compartir momentos y experiencias con todos aquellos que quieran acercarse a pasar un ratito con nosotros.

#Construyendopuentes

 

Asociación Celestino Mutis

 


 


Extraordinaria experiencia de amor en El Castillo de las Guardas

Un grupo de 15 jóvenes de la Pastoral Juvenil de Sevilla ha decidido pasar este año una Semana Santa diferente. Se marcharon el Miércoles Santo a El Castillo de las Guardas para vivir de otra manera el Triduo Pascual, preparando las celebraciones litúrgicas, orando y conviviendo. Uno de ellos, J. J. Martínez Escobar, ha querido compartir su experiencia en el blog “Semillas de fe”.

Esperanza, novedad, unión, diferencia, amor… Son palabras que a simple vista no tienen una conexión con la siguiente, pero que se convierten en la mayor de las cadenas si Él es el eslabón que las une.

Estas son algunas de las palabras con las que se quedaron los jóvenes que asistieron a la Pascua 2018 de la Pastoral Juvenil, como piezas sueltas. Estos chicos vinieron con solo una intención, pasar una Pascua más allá de las tradiciones que la ciudad les ofrece en sus calles, algunos con algo de miedo o extrañados de no estar en sus parroquias o hermandades.

Comenzaron este viaje de apasionantes y escasos cinco días, donde la acogida, la organización y la oración estaban creciendo a medida que pasaban las horas. Jesús se hacía más presente en cada momento; preparativos, estrés y mucho descanso estaban garantizados en el hermoso Triduo Pascual que se ha vivido este 2018 en la parroquia de El Castillo de las Guardas, donde un grupo de 15 jóvenes, decidieron abandonar sus casas para entregarse en cuerpo y alma a Dios.

El resultado de esta segunda Pascua Joven no ha sido otro que la emoción, el encuentro, la amistad y el amor. Todo gracias a la impresionante acogida del pueblo, la labor de estos jóvenes y el tesón de los inmejorables sacerdotes que hicieron posible tan increíble Pascua.

J. J. Martínez Escobar, estudiante de Periodismo. 3 de abril de 2018