“Venimos a dejarnos invadir por Ti”

El pasado viernes, 31 de octubre, tuvo lugar el primer Adoremus Misionero del curso. La parroquia de Santa María Madre de Dios de San José de la Rinconada acogió la celebración del Adoremus dentro de la Visita Pastoral del obispo Auxiliar.

Carlota, una chica de la parroquia, nos cuenta cómo se desarrolló todo:

El contacto del Obispo Auxiliar con la comunidad parroquial y los residentes del municipio de San José de la Rinconada está dejando huella en cada gesto.

IMG_5589D. Santiago llegó a las 17:00h para reunirse con el párroco, José Antonio Salas. Mientras tanto, se ultimaban detalles de la oración, toda la comunidad preparó el momento de encuentro con nuestro Señor y junto con Antonio J. Guerra, delegado de Pastoral Juvenil, prepararon el altar. Algunos de ellos reunieron a los feligreses en la puerta para que fuesen recibidos por la comunidad. Este gesto se hacía entregando a cada persona un rollito de papel con una frase del evangelio y una pulsera de la parroquia. Así como la cruz del Adoremus que recorrerá las parroquias del Arciprestazgo, con el propósito de llenarse de lazos de colores que cada feligrés pondrá según su oración.

A la luz de las velas, el Adoremus comenzó a las 18:30h con la cruz guiada por los jóvenes hacia el altar. A continuación el Santísimo fue llevado al altar por Manolo Jiménez, diácono y miembro de Pastoral Vocacional. 

 “Venimos a dejarnos invadir por ti” fue una de las palabras de la oración inicial que anunció D. Santiago a todos los jóvenes. Posteriormente comenzó la lectura del Salmo El Señor es mi Pastor, proclamado por los jóvenes de una manera muy peculiar, cada uno anunciaba el versículo según las emociones del momento.

Adoremus Pastoral Juvenil san jose rinconada 01Una hora de encuentro con Dios, dio para mucho. Todos los jóvenes se acercaban a los reclinatorios puestos en el altar para mantener unos minutos de adoración al Santísimo. Tras una hora de oración entre cantos, salmos y de amor, el párroco se dispuso a recoger al Santísimo para llevarlo al Sagrario. Un gesto privilegiado que tuvieron los jóvenes ya que pudieron acompañarlo hasta la Capilla para finalizar el Adoremus.

Carlota Carmona