Vive la Palabra

#estoycontigo

En estos días en casa no caben las prisas, el estrés ni los agobios. Hay tiempo para todo, así que ¿por qué no aprovechar para conocer más de cerca a Jesús?

Te ofrecemos a continuación pequeñas meditaciones diarias sobre el Evangelio del día que, de seguro, te ayudarán a descubrir aun mejor Señor y a prepararnos de su mano en esta Cuaresma.

VIVE LA PALABRA martes 7 de abril, Martes Santo

«En verdad, en verdad os digo: uno de vosotros me va a entregar»

Daniel es de Constantina y es de esos jóvenes a los que les encanta “hacer lío” al estilo de lo que nos pide el Papa. Por eso colabora en la parroquia, es de distintas hermandades… y, por supuesto, se ofrece a todo lo que se le pide. Por eso, hoy comparte con nosotros su visión, en este Martes Santo, sobre el Evangelio del día.

 

 

Lectura del santo evangelio según san Juan 13, 21-33. 36-38

En aquel tiempo, estando Jesús a la mesa con sus discípulos, se turbó en su espíritu y dio testimonio diciendo:
«En verdad, en verdad os digo: uno de vosotros me va a entregar».
Los discípulos se miraron unos a otros perplejos, por no saber de quién lo decía.
Uno de ellos, el que Jesús amaba, estaba reclinado a la mesa en el seno de Jesús. Simón Pedro le hizo señas para que averiguase por quién lo decía.
Entonces él, apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó:
«Señor, ¿quién es?».
Le contestó Jesús:
«Aquel a quien yo le dé este trozo de pan untado».
Y, untando el pan, se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote. Detrás del pan, entró en él Satanás. Entonces Jesús le dijo:
«Lo que vas a hacer, hazlo pronto».
Ninguno de los comensales entendió a qué se refería. Como Judas guardaba la bolsa, algunos suponían que Jesús le encargaba comprar lo necesario para la fiesta o dar algo a los pobres.
Judas, después de tomar el pan, salió inmediatamente. Era de noche.
Cuando salió, dijo Jesús:
«Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Hijitos, me queda poco de estar con vosotros. Me buscaréis, pero lo que dije a los judíos os lo digo ahora a vosotros:
“Donde yo voy no podéis venir vosotros”».
Simón Pedro le dijo:
«Señor, ¿adónde vas?».
Jesús le respondió:
«Adonde yo voy no me puedes seguir ahora, me seguirás más tarde».
Pedro replicó:
«Señor, ¿por qué no puedo seguirte ahora? Daré mi vida por ti».
Jesús le contestó:
«¿Conque darás tu vida por mí? En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo antes de que me hayas negado tres veces».